martes 3 de abril de 2007,23:58
Neuronas en blanco
No hay nada más extraño que verme a mí con una hoja en blanco al frente o con un documento abierto en la computadora... sin escribirles nada.
Debe ser un síndrome, algún nombre debe tener esto. Síndrome del texto obligado? Algo así. Simplemente no sirvo para escribir cuando se me obliga. Toda la vida amé escribir y la gente me conocía porque vivía haciendo poemas, ensayos y hasta cartas. Con unas cuantas letras podía sacar sonrisas o lágrimas, y sólo tardaba unos minutos, mientras todo fluía fuera de mi cabeza.
En este momento estoy en blanco. No la hoja, sino yo. Nula. Borrada. Simplemente es imposible tratar de exprimir una letra obligada de mí. Claro, estas líneas salen casi por inercia, no tengo ni que pensarlas. Pero en el momento en el que hago el "cambio de marcha", vuelvo a las hojas en blanco, y a las neuronas en blanco. Qué vida!
Por esto es que yo supe desde el principio que, aunque me gustaban la comunicación y las letras, simplemente no podría ser periodista jamás. No sé rebuscarme ideas en la cabeza o escribir por asignación. No sé inspirarme a la fuerza. Yo prefiero dejar que las tintas se sequen antes de escribir tonterías sólo por hacerlo. Puedo pasar mucho tiempo sin ponerle nada al blog, a como puedo escribirle algo a diario porque todo depende del ánimo.
Hoy mi ánimo no está para más trabajo de escribir forzada. No más títulos y subtítulos. No más temas sacados de los rincones más recónditos del cerebro porque ya ni se sabe sobre qué se puede escribir. No más de esto. Claro, decir "no más" me puede costar mi.... ¿salario? (me siento más en la ruina ahora que cuando no tenía trabajo). Y es cuando viene la incertidumbre de si es mejor seguir sacrificándose y seguir sacando ideas que ya se le drenaron al organismo, por una paga que no vale el bajón de coeficiente.... O es mejor decir "hasta aquí" y jugársela como un vaquero para encontrar donde mejor le caliente el sol.
Lo tendré que consultar con mi almohada, vamos a ver qué me dice una opinión neutra que no piensa en dinero, gastos, ni inspiraciones de nada.